Recorrido por la Avenida Alem – Biciturismo

¡Bienvenidos! Sabemos que decidiste tomar tu bici y salir a recorrer la ciudad en esta propuesta de cicloturismo urbano. Hoy en particular, vamos a recorrer la Avenida Alem, desde el Teatro hasta el Parque de Mayo.  Esperamos que esta miniguìa de atractivos complemente tu experiencia de paseo! ¡Allà vamos!

 

Salida: Teatro Municipal

 

Punto de interés 1. Avenida ALem .

20140926_130857Hoy una de las avenidas màs pintorescas de la ciudad, esta arteria comenzó su existencia como Calle de las Quintas, dado que los primeros inmigrantes arribados a nuestra ciudad, en su mayorìa italianos, se afincaron en estas tierras y aprovechando la cercania del arroyo Napostá al que podían utilizar como fuente de agua , instalaron quintas para la producción de diversas frutas, verduras y hortalizas. Con el tiempo, estas quintas fueron adquiridas por las familias mas pudientes, en las cuales fueron construyendo las denominadas “mansiones”, por lo que se la pasaría a conocer como la “Avenida de las Mansiones” . Estas grandes casas eran edificadas para ser utilizadas en algunos casos como viviendas de fin de semana. El uso residencial se fue consolidando, y finalmente la avenida pasaría a llamarse Leandro N. Alem, en homenaje a ese importante polìtico argentino. No debemos olvidar que esta avenida supo ser conocida además con el rótulo de “Avenida Blanca”, dado que fue de las primeras en la ciudad en contar con iluminación .

 

 

Punto de Interés 2. Casa Coleman . Avenida Alem 23

Foto Casa Coleman. (c) Mario MinervinoUbicada en la primera cuadra de la avenida Alem se encuentra la conocida como “Casa Coleman”, así llamada por haber sido ocupada, entre 1931 y 1952, por mister Arthur Henry Coleman (1869-1952), máxima autoridad de la empresa del Ferrocarril del Sud en nuestra ciudad, un verdadero referente de la vida social, comercial e industrial local, al punto que se lo conocía el jerga popular como “El Virrey”. Desde 1926 y hasta 1947 la compañía que presidía Coleman fue propietaria de los puertos de Ingeniero White y Galván, además de tener las concesiones de los servicios de tranvías, agua, energía y gas.
La vivienda en cuestión, un típico chalet con cubiertas de teja y un singular mirador, fue construida en 1928 por la empresa de Pedro Cabré para Juan de León, un contratista del ferrocarril afincado por entonces en Ingeniero White. Al fallecer De León, la propiedad fue comprada por Coleman, quien se instaló allí en 1931.
En 1972 el inmueble pasó a ser propiedad del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y fue ocupado hasta 1997 por el Instituto Argentino de Oceanografía (IADO). En 2004 comenzó su recuperación y puesta en valor, siendo habilitada en abril de 2005 como una “Muestra Permanente de Ciencia y Desarrollo”.
Fuente: Blog La Bahia Perdida. Mario Minervino.

Punto de Interés 3.  Casa Pillado.  Alem y 19 de Mayo

En 1932, el abogado Adriano Pillado deseaba construir su casa particular y estudio jurídico en Bahía Blanca y se propuso buscar información sobre las tendencias de la arquitectura de ese momento en revistas nacionales y extranjeras. Fue así que conoció a Wladimiro Acosta a través de un proyecto que había publicado en “Mi Casita” (una revista de segunda línea pero de alta circulación) en donde también exponía sus ideas. Pillado llegó a la conclusión que era Acosta quien representaba sus intereses orientados a realizar una obra de actualidad y calidad arquitectónica.

 

 

De este encuentro entre un cliente y un arquitecto visionarios surge la primera casa de hormigón armado en Bahía Blanca, con una estética despojado y una espacialidad interior inéditas para la época. Más detalles de confort e innovación tecnológica que también eran de avanzada: un sistema de audio integral, calefacción por losa radiante, iluminación con tubos fluorescentes y mobiliario diseñado por el propio arquitecto. Ambos eligieron un terreno en la esquina de 19 de Mayo y la avenida Alem, una importante arteria de la ciudad. Al escapar de las convenciones, el proyecto debió sortear varios inconvenientes con la reglamentación vigente que exigía alturas de locales de 3,50 metros, un metro más altas que las proyectadas por Acosta.

Las obras se iniciaron en 1935 y la construcción despertó el interés de una sociedad que no estaba habituada a ver arquitectura de tales características. Por entonces, en Buenos Aires avanzaba la obra del edificio Kavanagh, inaugurado en enero de 1936, que con sus 120 metros de altura fue en su momento el edificio de hormigón armado más alto de Sudamérica. Quince años más  tarde, Le Corbusier proyectaba la vivienda más famosa y emblemática de las nuevas ideas arquitectónicas del siglo pasado, la Casa Curutchet en La Plata.

Fuente:  http://arq.clarin.com/arquitectura/Retratos-emblema-moderno-Casa-Pillado_0_1606639401.html

 

Punto de Interés 4. Fundación Ezequiel Martínez Estrada. Alem y Salta

05estradaSantafesino de nacimiento, su familia se trasladó a la localidad de Goyena, en el Sudoeste de la provincia de Buenos Aires, donde su padre abrió un almacén de ramos generales. Luego de la separación de sus padres en 1907, viajó a la ciudad de Buenos Aires, donde vivió con su tía Elisa y estudió en el Colegio Avellaneda. Por razones económicas hubo de interrumpir sus estudios y comenzó a trabajar en el Correo Central de Buenos Aires.

 

Publicó seis libros de poesía entre los años 1918 y 1929. En 1921 contrajo matrimonio con Agustina Morriconi, una artista plástica argentina. Ejerció la docencia en el Colegio Nacional de la Universidad Nacional de La Plata donde, entre sus alumnos, se contó el luego célebre médico René Favaloro, con quien mantuvo amistad hasta su muerte, y con el dinero obtenido por el segundo Premio Nacional antes citado, compró un campo en Goyena.

 

Desde 1946 colaboró con la Revista Sur, dirigida por Victoria Ocampo. Publicó durante esa época obras de teatro, cuentos y novelas cortas. En 1949 se radicó en Bahía Blanca, en la casa que es hoy sede de la fundación que lleva su nombre. Además, avaló la creación en Mendoza de la revista “Voces”, fundada – junto con un grupo de intelectuales – por el novel pintor Enrique Sobisch, artista ulteriormente reconocido a nivel internacional.

 

En los años del peronismo, Martínez Estrada sufrió de neurodermatitis, una enfermedad extremadamente discapacitante de origen psicosomático que lo mantuvo postrado por años en ámbitos hospitalarios y olvidado por casi todos, a excepción de Victoria Ocampo, según dejará consignado el mismo escritor. Luego del golpe de estado de 1955 contra el gobierno de Juan Domingo Perón, y luego de ser sometido a las técnicas terapéuticas del llamado sueño prolongado, su salud mejoró, comenzando una serie de escritos que él llamaba sus “catilinarias” , serie de acerbos escritos dirigidos a la élite argentina, tanto gobierno como intelectuales, prediciendo que la Argentina atravesaría un siglo signado por el “Pre-Peronismo, Peronismo y Post-Peronismo.”

 

En 1957 asumió la presidencia de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, ese año fue nombrado profesor extraordinario en la Universidad Nacional del Sur, en Bahía Blanca. En 1959, Martínez Estrada comienza una serie de viajes a Chile, a la Conferencia de Paz en Viena, donde conoce al poeta cubano Nicolás Guillén, a México, donde enseñó durante un año en el Instituto de Ciencias Políticas en la Universidad Nacional Autónoma de México. Escribe Diferencias y semejanzas entre los países de América Latina, un largo ensayo fijando paralelos con Asia y África, y el concepto emergente del Tercer Mundo, condenando el imperialismo, el colonialismo y expresando admiración por la Revolución Cubana, que sería su siguiente destino. Luego de una enfermedad que lo mantuvo postrado entre 1950 y 1955 retomó la escritura con Coplas del ciego (1959), un conjunto de aforismos; ese año viajó a México, donde se dedicó a la enseñanza, y en 1960 marchó a Cuba.1

 

Desde septiembre de 1960 a noviembre de 1962, fue director del Centro de Estudios Latinoamericanos de la Casa de las Américas en La Habana. Formó así parte de la densa atmósfera intelectual de los primeros años de la revolución: allí estudió en profundidad la obra de José Martí y editó dos libros de discursos de Fidel Castro. Veía en Cuba un destino manifiesto, por el cual los Taínos se unirían a los Amaurotos de Tomás Moro, y la Cuba revolucionaria con el ideal de Cuba de Martí. Esta adhesión a la revolución cubana no sería comprendida ni perdonada por los intelectuales argentinos nucleados en torno de la Revista Sur, a tal punto que Victoria Ocampo lo expulsa de la revista al no alinearse con su línea editorial. Comienza así un aislamiento, en su tierra, que lo acompañará hasta su muerte. Silenciamiento que persiste todavía hoy, por razones no tan fáciles de comprender.

 

Martínez Estrada deja Cuba después de la crisis de los misiles. El país había sido expulsado de la OEA, y él estaba teniendo problemas de salud y financieros, por lo que decide que “servirá mejor a la revolución desde afuera”. Pasa por México y retorna a Argentina, más precisamente a Bahía Blanca, donde completa sus tres libros sobre José Martí (ninguno publicado en vida y uno de los cuales permaneció inédito hasta 2001), escribe un trabajo sobre Balzac, y continúa escribiendo poemas (notables sus Tres poemas del anochecer – último trabajo publicado en Sur). Vía México, retorna a la Argentina el 21 de noviembre de l962. Una vez en su país e instalado en Bahía Blanca, Martínez Estrada retoma su posición periférica.

 

Falleció el 4 de noviembre de 1964 en Bahía Blanca.

Fuente: Wikipedia.

 

Punto de Interés 5. Casa de la Cultura. Alem 925

Casa de la Cultura. Fuente Web UNS.Situada en Av. Alem 925, donde supo estar la primitiva quinta de Coelho.

De esta queda la escalera caracol que trepa por el ala derecha, el balcón superior y las dos columnas centrales del frente. La quinta llegaba hasta lo que es hoy el Club Universitario y lindaba casi con el arroyo Napostá, su incursión por las tierras urbanas culminaba en Alem al 500. De su antigua vegetación sólo han sobrevivido los añosos aguaribayes.

En 1921, la casona colonial fue adquirida por Don Eladio Bautista, y en 1947, su nueva dueña, Maruja O. de Olaciregui, le otorgó la forma definitiva, la actual: el colonial español identificado con nuestras tradiciones más entrañables.

En 1981, a mediados de los festejos por el 25 aniversario de la creación de la Universidad Nacional del Sur, fue asignada a la administración de la Secretaría General de Extensión Universitaria.

Por su ubicación, cercana a los distintos Departamentos de la Universidad, por el amplio parque que la rodea, por la diversidad de espacios interiores y,  sobre todo, por su estilo poco común y bastante uniforme, la casa se prestaba a convertirse en un lugar de reunión para desarrollar las más variadas actividades culturales. Actualmente, la Casa de la Cultura de la Universidad Nacional del Sur, es un espacio dedicado a actividades académicas como Jornadas, Seminarios, presentación de libros, Café Literario y actividades teatrales y musicales.

Es además un espacio destinado a exposiciones temporarias de pintura, escultura y fotografía, donde distintos artistas nacionales exhiben sus obras a lo largo de todo el año.

Fuente: Web UNS.

 Punto de Interés 6.  Complejo Universitario –  Alem entre Peru y Cordoba.

Punto de Interés 7. Parque de Mayo. Alem y Còrdoba